lunes, 18 de noviembre de 2013

El yo real, el yo ideal y mi TOC



Últimamente he estado leyendo acerca del “yo real” y del “yo ideal”. A modo de resumen poco científico, el yo real sería lo que somos y el yo ideal lo que nos gustaría ser.   

Pero ¿qué es lo que somos? Quiero decir, podríamos evaluarlo desde un punto de vista descriptivo: nuestro trabajo, sexo, etc. Pero si entendemos lo que somos con aspectos más del tipo cualidades, forma de ser, etc. éste aspecto no deja de ser subjetivo. 

Por ejemplo: ¿somos guapos, feos, bajos, altos, inteligentes, amables, groseros?. Esto me recuerda a la típica conversación entre amigos en la que opinamos sobre otra persona. A uno le puede parecer que es amable y a otro le parece lo contrario. Por tanto, ese tipo de cuestiones son subjetivas absolutamente.
En definitiva, lo objetivo es el hecho, la situación. Para mí, la interpretación que hagamos de esos hechos es la clave. Por eso, creo que es tan importante relativizar el yo ideal (lo que nos gustaría ser) como tener una buena opinión de nuestro yo real. El perfeccionismo, la bipolaridad en pensamientos, etc. distorsionan estos conceptos.

Y con esto, traigo a colación uno de los aspectos clave con mi TOC. Según me contaba mi terapeuta, y estoy totalmente de acuerdo, lo que ocurría en mi caso es que ante un hecho elevaba la amenaza hasta consecuencias irracionales.  Esto hace que la ansiedad se dispare, provocando a su vez las compulsiones para tratar de reducirla; creando con todo ello un círculo vicioso.

Lo que he estado trabajando ha sido el convencerme de que esa amenaza es absolutamente irracional. Esta metodología de pensamiento también trato de aplicarla a mi conceptio de yo real y yo ideal. En cuanto al yo real, no irme a los extremos sobre lo que soy. En el supuesto del yo ideal, no irme a los extremos de lo que me gustaría ser. 

Un abrazo


jueves, 3 de octubre de 2013

Preocupaciones

Recuerdo en la terapia comentar que me consideraba una persona preocupada. Analizando dichas preocupaciones,  éstas se refieren a hechos que creo que puedan pasar en un futuro. Es decir, antes una determinada situación analizo las potenciales consecuencias o efectos que pueda haber. Siempre hay alguno negativo y es sobre ese potencial efecto donde mi mente se para a analizar e intentar solucionar o evitar.

ejemplos:

- Si me pierdo en la calle me planteo preguntar a alguien cómo llegar a mi destino. Pero por mi mente aparece la posibilidad de que pueda desencadenar una discusión con la persona a la que pregunto. Con lo cual no lo hago.

- Tengo otra que es el tema de los teatros. Hace unos meses mi mujer compró entradas a una obra de teatro. Me da pánico que me puedan sacar al escenario así que miré en Internet opiniones de esa obra para saber si eran de las que te sacan. Una de ellas comentaba que al principio sí que lo hacían. así que le pedí a mi mujer que devolviera las entradas ya que me veía todo el día preocupado por si me fuesen a sacar y desde luego estaría muy nervioso durante toda la obra.

- Una vez nos invitaron a un partido de tenis. llegamos a la pista y una persona de la organización nos mostró nuestros asientos. eran de palco. Yo pensaba que esas entradas no lo eran, así que estuve gran parte del tiempo preocupado por si aparecían los "verdaderos" dueños de esos asientos.

por supuesto, estos ejemplos entran en el ámbito de las "preocupaciones menores"; luego tenía otras mucho más "importantes" que ya se convertían en obsesiones, lo cual me llevaban a hacer rumiaciones y comprobaciones. 

La terapia sin duda ha hecho mejorar todos estos aspectos. En primer lugar, darme cuenta que se trata de pensamientos irracionales. No el hecho de que me puedan sacar en un teatro o que las entradas estén equivocadas o que pueda tener una discusión en una calle. La irracionalidad se encuentra en las CONSECUENCIAS EXCESIVAMENTE NEGATIVAS que creo que pueda pasar. Es en esa parte donde he estado trabajando.

Ahora pregunto sin ningún problema y pienso ir al teatro a ver esa obra o cualquier otra.

un beso

jueves, 19 de septiembre de 2013

Miedos!!

No sé a vosotros, pero me he dado cuenta de que muchos de mis reacciones y comportamientos son consecuencia de miedos.

Yo creo que en parte puede ser por la propia forma de ser de cada uno (la cual se puede cambiar) y la educación recibida.

Pongamos un ejemplo típico para el supuedo de la educación. Padres que dicen a sus hijos que hay que estudiar porque en caso contrario no van a ser nadie en la vida. ¡¡¡MIEDO!!  .Duermete niño, duermete ya que viene el coco y te llevará (en mi caso creo que me decían comerá: casi na!!). ¡¡¡MIEDO!!. come porque si no vas a enfermar. ¡¡¡MIEDO!!!. No hagas eso porque vas a enfadar a mamá/papá. ¡¡MIEDO!!.

Estoy convencido de que ese modelo de educación influye a la hora de tener tendencias a pensamientos negativos. Es decir, antes una situación/decisión que aparezcan los contras (imaginados claro está) y nunca los pros (también imaginados por cierto.)

En mi caso, los miedos han influido tanto en decisiones que he tomado como en comportamientos. Cuando ya evolucionaban algunas de ellas a obsesiones, entonces ya trataba de mitigar la ansiedad con compulsiones y rumiaciones. ¡TODO ARTIFICIALMENTE CREADO EN MI MENTE!! me podía pasar días enteros rumiando e intentando evitar esa amenaza, que por otro lado nunca llegaba a materializarse.

Yo ahora tengo un truco para saber si sigo adelante o no con la decisión. Si esa decisión es fruto del miedo entonces no sigo adelante. Si es fruto de la ilusión pues sí.

Ejemplo decisiones que ya no tomo:

no voy a bajar a los niños al parque no sea que se caigan y se rompan algo.
voy a buscar otro trabajo no sea que me despidan en este.
no voy a ir al bar porque tendré que hablar con gente que no conozco.

Ejemplo decisiones que sí tomo:

No voy a bajar a los niños al parque porque los llevo a casa de mis vecinos y se lo pasan mejor.
Voy a buscar otro trabajo porque creo que en esa nueva empresa voy a poder crecer personal y profesionalmente.

No voy a ir al bar porque he quedado con otros amigos para ir al teatro y me apetece más.
Ahora viene la segunda derivada. La mente, que es muy lista, puede buscarse artificialmente esos pros como excusa para tomar la decisión motivada por el miedo. Así que lo primero que tenemos que hacer es sincerarnos y no engañarnos a nosotros mismos!!.

un beso!!

         

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cómo tratar una obsesión

Hola de nuevo,

Me gustaría comenzar esta entrada reproduciendo un comentario de Luis Rojas marcos en su libro La autoestima. Se remite a un estudio que afirmaba que el 30% de la autoestima de las personas está determinado por su equipaje genético. Eso significa que, de ser cierto, el 70% restante se puede trabajar. Y lo traigo a colación porque creo que una autoestima sana, puede ayudar a vencer las obsesiones.

Y hablando de obsesiones, me gustaría compartir con vosotros algo que he aprendido en la terapia.  Cómo tratar una obsesión. Resulta que los pensamientos irracionales son bastante habituales en las personas. Lo que marca la diferencia en mi caso es el significado y la sobrevaloración que yo hago de ellos. Este hecho me produce ansiedad y para remitirla llevo o mejor dicho, llevaba :) a cabo una serie de compulsiones.

Yo supongo que las personas que no padecen de TOC, desechan estos pensamientos de una manera automática y de esta forma les quitan importancia. En mi caso, con muchos de ellos no es así. Por tanto, he estudiado la manera en cómo se hace. He aprendido, manualmente como hacerlo. Y ese es el procedimiento que trato de llevar a cabo y que se resumiría en:

- Aceptar la obsesión: esto es un pensamiento obsesivo y no le tengo que dar importancia. Ahora incluso ya lo saludo y todo. Hombre!! tú por aquí!!
- No hacer compulsiones y tratar de reducir la ansiedad con ejercicios de relajación.
- Si veo que no puedo, lo que hago es tratar de posponerla para más adelante. Algo así como, esto no es importante ahora; más adelante lo llevaré a cabo.
- Si no es posible, vuelvo a decirme que se trata de un pensamiento obsesivo y que no debo hacerle caso.
- Me digo a mí mismo que por mis experiencias del pasado , ya sé que estos miedos son irracionales.
- Si aún y todo continúo con el pensamiento y la ansiedad, lo mantengo ahí como latente. Al cabo del tiempo se pasa.

Así escrito parece fácil pero os puedo asegurar que a mí no me lo ha resultado. Aunque también os digo que echando la vista atrás es más fácil de lo que me parecía.... no sé si me explico. Inicialmente conseguía llegar a los ejercicios de relajación. Algo ayudaban aunque inicialmente no eliminaban ni un 20% de la ansiedad. Pero lo más importante para mí, era convencerme de que aunque pequeño, suponía un avance. Hoy soy capaz de llegar hasta el final, hasta que se pase sin realizar las compulsiones.
Algunos de los efectos que he notado son:
- Los pensamientos irracionales aparecen pero ya pocos se transforman en obsesiones.
- La ansiedad ha disminuido en un 90%
- Mi autoestima está subiendo.
- Soy menos perfeccionista.
- Soy más sociable y me muestro más natural.
- Mi felicidad aumenta.

Un beso a todos.

Oscar


martes, 10 de septiembre de 2013

Presentación

Queridos,

Sirva esta primera entrada para presentar el objetivo de mi blog.

Tengo 37 años y hace uno me diagnosticaron TOC. Me siento una persona muy afortunada por haber encontrado a alguien, mi actual psicóloga, que me ayudó no sólo a identificarlo sino a entenderlo y asumirlo. Padezco TOC desde hace muchos años. aproximadamente desde los 13. Y ha sido más de 20 años después que alguien supo ponerle nombres y apellidos a lo que me ha pasado.

Desde ese día, comenzamos una terapia que me ha permitido avanzar muchísimo. Aunque todavía me queda mucho camino por recorrer, he conseguido reducir mucho la ansiedad y poco a poco ir venciendo mis miedos inventados. Como yo digo, estoy en fase de reprogramación mental y siento y noto que voy por el buen camino.

Lo que realmente me gustaría es que este blog sirviera como ayuda para la gente que sufre de TOC y sobre todo a aquellos que ni siquiera sabe que lo padecen. Realmente deseo que así sea.

Por último, me gustaría acabar esta introducción agradeciendo a mi mujer que conscientemente y a mis hijos que inconscientemente me están ayudando a superarlo.

un beso.

Oscar