Últimamente he estado
leyendo acerca del “yo real” y del “yo ideal”. A modo de resumen poco
científico, el yo real sería lo que somos y el yo ideal lo que nos gustaría
ser.
Pero ¿qué es lo que somos? Quiero decir,
podríamos evaluarlo desde un punto de vista descriptivo: nuestro trabajo, sexo,
etc. Pero si entendemos lo que somos con aspectos más del tipo cualidades,
forma de ser, etc. éste aspecto no deja de ser subjetivo.
Por ejemplo: ¿somos
guapos, feos, bajos, altos, inteligentes, amables, groseros?. Esto me recuerda
a la típica conversación entre amigos en la que opinamos sobre otra persona. A uno
le puede parecer que es amable y a otro le parece lo contrario. Por tanto, ese tipo
de cuestiones son subjetivas absolutamente.
En definitiva, lo
objetivo es el hecho, la situación. Para mí, la interpretación que hagamos de
esos hechos es la clave. Por eso, creo que es tan importante relativizar el yo
ideal (lo que nos gustaría ser) como tener una buena opinión de nuestro yo
real. El perfeccionismo, la bipolaridad en pensamientos, etc. distorsionan
estos conceptos.
Y con esto, traigo a
colación uno de los aspectos clave con mi TOC. Según me contaba mi terapeuta, y
estoy totalmente de acuerdo, lo que ocurría en mi caso es que ante un hecho
elevaba la amenaza hasta consecuencias irracionales. Esto hace que la ansiedad se dispare,
provocando a su vez las compulsiones para tratar de reducirla; creando con todo
ello un círculo vicioso.
Lo que he estado
trabajando ha sido el convencerme de que esa amenaza es absolutamente
irracional. Esta metodología de pensamiento también trato de aplicarla a mi conceptio
de yo real y yo ideal. En cuanto al yo real, no irme a los extremos sobre lo
que soy. En el supuesto del yo ideal, no irme a los extremos de lo que me
gustaría ser.
Un abrazo
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